Como pueden ver estaba un poco preocupado porque no veía a mi mamá en dos días y mi sorpresa mayor fue ver que no estaba sola, estaba con un carrito en el que habían puesto una guagua. Mi mamá me trató de convencer que la guagua era muy simpática y que la teníamos que llevar para la casa. Mmmmm, por más que lo pienso todavía no encuentro ninguna ventaja en hacer eso; la podríamos dejar en la clínica, porque aquí parece que cuidan muchas guaguas.... vamos a ver que pasa.
01 noviembre 2008
Mi visita a la Clínica
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